Hoy taconeo hasta el Tarambana, uno de esos lugares que ya, desde fuera, te roban el corazón si eres amante de los espacios con alma.
Grandes ventanales, paredes blanquísimas, mesas de madera, objetos vintage, música cool en el volumen justo, y techos altísimos que cobijan a modernos con gafas de pasta que despliegan su mac, y a ladies enamoradas de los cafés con encanto donde sentarse a leer o a dibujar en su cuadernito...
¿Te vienes?