Exposición retrospectiva de fotografías de
Leopoldo Pomés en La Pedrera, fotógrafo icónico de la segunda mitad del siglo XX.
Aunque la muestra recoge aspectos de su obra también en otros ámbitos, como la publicidad o el cine, me llamaron especialmente la atención los retratos de la Barcelona de los años cincuenta y la crónica fotográfica que representan.
Acompañando a un conjunto de fotografías de parejas de la época, una reflexión breve, fulminante, me dejó clavada frente a la imagen de aquellos hombres y mujeres tan bien acicalados y elegantes: “Iban siempre cogidos del brazo. No tenían nada que ver el uno con el otro”.