
Esta preciosa idea, este homenaje con mayúsculas al acto de leer y a los libros, ha sido siempre mención obligada en las presentaciones que he hecho de "Cafés que me inspiran" por su fuerza poética y porque nos recuerda, de manera sublime, que existe otra dimensión del tiempo y del consumo más pausada, más humana, y más atenta, que la que en estos tiempos modernos nos invade...