
Siempre había querido, desde que vine a vivir a Bcn, ir algún día a alguna sesión matinal del cine Alexandra, en la Rambla de Cataluña, donde te ofrecen desayuno + peli a media mañana durante los llamados "días laborables". Hoy lo hice: empecé con un vistazo al periódico en los rojos sillones de la cafetería, frente a un café con leche y un croissant, rodeada de carteles de estrenos y de películas de siempre; entré a continuación en la sala oscura y vacía para disfrutar de una película francesa; y, al salir finalmente a la calle, descubrí un sol radiante y un día apenas comenzado.
Desde siempre ha sido dulce el sabor de la transgresión...