
En la cafetería La Nena, en el corazón del barrio de Gracia, las meriendas son como las de antes: tazones de chocolate con nata fresca y tartas caseras de limón y queso. Los niños pueden jugar a La Oca o hacer puzzles de madera. Y los mayores pueden leer libros, revista serias y prensa del día.
Pero no lo hacen. Casi todos se cogen un Monopoly o un Parchís y recuerdan,mientras mojan su bizcocho en el chocolate y tiran el cubilete de los dados, que un día fueron niños...