
Cái, en sus clases de Qi-kong de los lunes, nos enseña suaves movimientos que armonizan nuestro cuerpo y nuestro espíritu.
En días como hoy, donde el cielo se vuelve a encapotar y el aire es desagradable y hosco, sería bonito dejarse llevar por la doble elipse de brazos y torso, y volar sobre el infinito...