
"En los ojos azules de la joven reconoció esa expresión de encandilamiento que tan bien conocía y que todavía en el presente le azoraba. Era una mirada extraña, ambigua: como si le estuviera mirando a la vez que como objeto, como obra de arte. ¿Para qué le servía a Herter esa admiración que a la vez imponía distancia?". Harry Mulisch, escritor holandés, murió hace unos días, y este fragmento pertenece a su última novela, "Sigfrido".