
En ocasiones, de manera casual, se cruzan en tu camino lugares insospechados. En una esquina de la barcelonesa calle de Manso existe, como una pequeña joya escondida, un pequeño restaurante, con sólo 7 mesas, llamado Bohèmic. Sus platos de autor, su ambiente retro y su cuidado aspecto de bistró francés, generan una intimidad y una ensoñación que casi tiene el poder de convertir a sus comensales en personajes del París de los años 40...
Que ganas dan de viajar a los años cuarenta, rodeada de tanta ensoñación.
ResponderSuprimirLindísimo dibujo.
Abrazo tocaya.
Apuntado queda.
ResponderSuprimirPor elicidades., la ilustración es sensacional,
ay, si solo leyendolo suena bien, ni me imagino lo que será estar ahí... ;D
ResponderSuprimirte quedo re lindo el dibujo, eh!!
ResponderSuprimirtomo nota del lugar y cuanto me alegro que ya estes danzando por ahi, felicidades
ResponderSuprimirPrecioso dibujo! que ganas de visitar Barcelona y conocer tan encantador lugar.
ResponderSuprimirBeso!
Suena como una joyita de lugar!!!!!
ResponderSuprimirde cabeza!!! me metía ahí de cabeza! y para no salir!
ResponderSuprimirel restaurante tiene que ser encantador para inspirar un dibujo tan bueno.
ResponderSuprimirHay lugares maravillosos. Si mientras comes pueden hacer que te sientas como cualquier parisino de los años 40, desde luego ese lugar lo es.
ResponderSuprimirBuena semana!!