
En esta ocasión, mi reunión ha tenido lugar en Seinajoki, la capital de Ostrobotnia del Sur, una ciudad de tamaño medio, en la cual Alvar Aalto, el genial arquitecto finlandés, miembro de la “segunda generación” del movimiento moderno, realizó el icónico proyecto de diseño del centro urbano, un complejo arquitectónico de renombre internacional. El espacio está compuesto por seis fascinantes edificios y tres plazas interiores. En el planteamiento visionario de Aalto el coche se relega a un segundo plano, dejando las circulaciones rodadas fuera del centro de la ciudad.
Además de esa capacidad de adelantarse a su tiempo en la escala de planificación urbana, Aalto puso también su exquisita sensibilidad en el diseño de los pequeños detalles de los edificios, desde las manillas de las puertas, hasta las lámparas, las mesas, las silllas... El conjunto es de una belleza deslumbrante.
Pasear por él al atardecer, a la luz del sol de medianoche, es una experiencia estética inolvidable.