Hace unos días tuve ocasión de impartir una clase ante universitarios de mi ciudad. Hablábamos de las nuevas formas de comunicar en la era digital, y cómo está avanzando la nueva economía colaborativa. Hablamos de cómo a la luz de este nuevo entorno han cambiado los conceptos de autoría, propiedad, reputación o identidad, y tuvimos ocasión de comentar un
artículo que publicó la revista TIME a principios de año, en el cual reflexionaba sobre una nueva tendencia que se apunta entre los jóvenes. El compartir en exceso en las redes sociales está ya
demodé.
Al parecer, los "
millennials" están a la búsqueda del anonimato y han iniciado un camino de autodestrucción de sus identidades digitales. De hecho hay estudios que estiman que 11 millones de jóvenes han abandonado facebook desde 2011. El artículo nos lanza una advertencia: "antes de que nos demos cuenta, nuestra huella digital podría hacernos parecer algo así como "dinosaurios".
No somos nadie.