
Paseas por la que fue tu ciudad durante los últimos años; un sol invernal camino de su crepúsculo te acompaña; y un aire frío se acerca, depositando una caricia que viene a consolar nostalgias y ausencias, fantasmas de otras épocas; épocas que se llevó el tiempo, y que el propio tiempo te muestra, como fotografías reveladas en sepia, sobre ésas que un día fueron tus calles...