
Hoy hace una de esas mañanas preciosas en que apetecería encaminarse, con paso firme y sin mirar atrás, a un agradable café con terraza. Mi vecina Bárbara, italiana practicante, recomienda ITALIAN JOB, en la calle Enrique Granados, un lugar para desayunar croissants con nutella y una carta irresistible de tés fríos.
Para voluptuosos sin complejos.