
Cafetería de la estación de Antequera. Desayuno un mollete con aceite y un café con leche. En los andenes, macetas con geranios, y en mis oídos “Sénégal Fast-food” de Amadou &Marian. En la tele, lo inevitable, la crónica del día del Mundial de Fútbol desde Sudáfrica; un par de jubilados leen el periódico en la barra mientras toman el anisete; la máquina tragaperras, al fondo del bar, agita desesperadamente sus luces de colores, como si en lugar de estar en mitad de esta vega andaluza estuviera en un hotel de Las Vegas. El jefe de estación espera al próximo tren con su bandera roja y su pito.
Estampa entrañable de una mañana de julio, en una estación "de las de antes", donde el tiempo pasa dulcemente, ajeno a las prisas...