Hace justo un año, durante una de sus visitas a Madrid, Ladytacones tuvo ocasión de asistir a la celebración del Día del Orgullo Gay. Allí encontró la gran fiesta de la alegría, de la libertad, de la deshinibición. Y, para su regocijo, presenció la gran carrera de tacones en Chueca, la provocación hecha proclamación. La fiesta del descaro y de la carne.
El grito desgarrado y triunfante de los que estuvieron obligados a callar durante años.